Nuestro servicio

 

Nuestras cuidadoras están formadas en alguna de las siguientes materias: Educación, Enfermería, Psicopedagogía, Psicología, Técnicas o Auxiliares de Jardín de Infancia. Contamos con licenciadas y estudiantes de estas carreras o que posean una experiencia específica en cuidado infantil.

 


Las cuidadoras que seleccionamos han de tener necesariamente un perfil con una clara orientación hacia el cuidado y ser estables emocionalmente, por lo que evaluamos estos aspectos mediante pruebas psicométricas (estas pruebas se suelen utilizar para valorar la capacidad de cuidado en procesos de adopción).

 

Otra característica que tenemos en cuenta es si están formadas en primeros auxilios o prevención de accidentes. Una cuidadora cualificada se dedica a supervisar, jugar, cuidar, estimular, acompañar y atender a los niños, priorizando su seguridad y siguiendo las indicaciones de sus padres.

Las funciones propias de una cuidadora son aquellas que tienen que ver con las necesidades físicas, sociales y emocionales de los niños de una manera integral. Una cuidadora profesional no se ocupa de las labores habituales del hogar, salvo de aquellas que tienen que ver con el cuidado del niño, priorizando que tu hijo reciba la máxima atención.